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Tailandia, ราชอาณาจักรไทย (3ª parte)

sigo mi viaje nuevamente hacia Tailandia, pero esta vez a las islas del sur...

sunny 40 °C

Tras el periplo por Camboya, y tras varias horas de autobús, y gran parte de ellas completamente innecesarias, estoy finalmente de nuevo en Tailandia, aun queda mucho por recorrer, pero de momento a ver que tal llegamos a Bangkok.

Esta vez cambiaremos de transporte será en una furgoneta grande donde caben unos 12 pasajeros aparte del conductor, con el aire acondicionado a tope, suerte que siempre llevo un jersey de cremallera y capucha porque aquí las lluvias van y vienen, y todos los transportes públicos tienen el aire acondicionado a unos niveles bajo cero.

A todo esto, seguía con el muchacho de mi hotel, se llamaba Steve era de Australia y llevaba mas de medio año viajando, llevaba muchas historias a sus espaldas y aun le quedan otros tantos meses de aventura, que envidia. También hicimos amistad con un chico de Manchester Ross, también llevaba varios meses viajando, y en unos días volvía a Inglaterra.

Nos llevamos una alegría cuando vimos que nuestra furgoneta iba bastante mas rápido que el autobús, y esperábamos que no nos hicieran las mismas jugadas que en Camboya, pero ilusos de nosotros, que no iba a ser así.

Paramos en una especie de restaurante de carretera, ¿la excusa? que nos íbamos a meter todos en un mismo autobús ya que las furgonetas gastaban mucha gasolina) donde estuvimos cerca de una hora, ya estábamos hartos de estas "jugadas" así que no hubo ni una sola persona en todo el autobús que comprase nada, nos sentamos en las sillas de la terraza cubierta a la espera de volver a montarnos, la camarera estaba algo frustrada ya que tenia la terraza completa, pero nadie quería pedir nada, así que al poco tiempo nos dijeron que el autobús no venía, que estaba retrasado (vaya novedad) que seguiríamos hasta Bangkok en las mismas furgonetas.

Unicamente haríamos una nueva parada varias horas después para repostar, finalmente llegamos a Bangkok y nos dejaron en Khao San Rd. el centro neurálgico mochilero, y juntos el australiano, el chico de Manchester y yo, fuimos al hotel al que yo ya había estado la ultima vez, compartimos una habitación para esa misma noche que nos salió realmente barata, unos 3euros por persona mas o menos.

En cuanto llegamos salimos a comer, los lleve a donde Ohm me llevó por ahí cerca, y estuvimos tomando unos Buckets, que como su nombre indica son cubos, pero de alcohol mezclado con zumos o refrescos.

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Lo bueno llegó cuando de repente una mujer apareció con un carro lleno de insectos a la plancha, mi amigo de Manchester ni se lo pensó y se trajo un buen montón de insectos, los puso sobre un papel en medio de la mesa, la idea era comérnoslos...
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La verdad es que no era para tanto, cuando coges un saltamontes es mas la sensación previa a cuando lo tienes metido en la boca, a mi me recordó a los boquerones, con sus espinas y tal, y con la cerveza entraba mejor, la gente dice que saben a pollo, a mi no me supo a nada... los saltamontes y los gusanos estaban bastante bien, el problema vino cuando cogí el escarabajo, que al morderlo le salió todo el jugo, ese se ve que no estaba demasiado hecho, decidí dejar los insectos por un buen rato. Tras la ración de insectos y unas cuantas rondas de cervezas decidimos ir a una discoteca cercana, estaba bastante bien, muy buena música la verdad, muchísima mejor que la de aquí.

Tras unas horas en la discoteca decidimos volver a casa, no sin antes comernos un Pad Thai de camino al hostal, que es un revuelto de fideos con verduras y carne a tu elección, también pueden llevar tortilla.

Nos despertamos temprano, ya que nos queríamos despedir de Ross, el chico de Manchester que esa misma mañana volví para casa, así que desayunamos juntos en el hotel, Steve el australiano sacó su guitarra que la llevaba consigo, la cual ha sido firmada por todo aquel que en su camino se ha ido encontrando así que así hicimos, y nos despedimos de Ross en la puerta que pasaban a recogerlo.

Steve y yo estuvimos dando algunas vueltas, y el también decidió seguir por su cuenta, estuvimos bastante tiempo hablando de lo que yo quería hacer, y el contándome sus peripecias por medio mundo, nos dimos un abrazo y nos deseamos suerte.

Di un paseo por la zona, haciendo una lista mental de que cosas compraría antes de volver a casa, ya que no pensaba hacerlo antes para tener que llevarlas conmigo todo el viaje.

En el hotel en el que me había hospedado tenían servicio de taquillas, así que metí todo lo que había comprado y no iba a necesitar para mi nuevo viaje, ya que esa misma noche pondría rumbo al sur, a Puket.

Cogí un taxi que me llevase hasta la estación norte de autobuses, y compre mi billete para Puket, comí en un KFC y me senté a esperar frente al muelle de mi autobús, no paso mucho tiempo hasta que llegó. El autobús era de dos plantas, con televisión, aire acondicionado glaciar y unos visillos muy monos en las ventanas.

Como las películas estaban en tailandes decidí dormir, a la espera de despertarme cuando llegásemos a Puket.

De esta manera pude ahorrarme una noche de hotel.

DÍA 10

Como si de un despertador se tratase, desperté justo cuando estábamos entrando en Puket, la verdad es que me sorprendí, había oído hablar muy bien de Puket, y a mi la verdad es que no me causó demasiada buena impresión, al menos a primer vista, también puede ser porque lo primero que vi nada mas despertar fue a un grupo de adultos rociando a un perro medio muerto y convulsionando en el suelo con azufre.

Nada mas bajar del autobús, una oleada de taxistas se nos acercó a los que parecíamos turistas ofreciéndonos sus servicios, al contrario que otras veces, accedí muy rápido tras un breve regateo por un viaje hasta Patong, no tenia muchas ganas de calentarme la cabeza, esta medio dormido.

El viaje hasta Patong duró cerca de media hora, tal vez menos, está al otro lado de una montaña, y cuando llegamos, me dejó en el paseo marítimo del pueblo, eran curioso ver las señales de evacuación por tsunami, solo recordar que en el lugar donde yo me encontraba hace escasos años ocurrió uno daba de que pensar.

La verdad es que cuando llegué el sitio no me pareció nada del otro mundo, muy turístico, con ofertas de excursiones por todos lados, ofertas de actividades en la playa por todos lados, motos acuáticas, y todas esas cosas.

Lo primero era lo primero, y era buscar alojamiento.

La verdad es que lo encontré bastante rápido, se llamaba "Backpackers Hostel", y no por ello mala oferta, era una pensión en la que la habitación se compartía con unas 10 personas, pero esta vez tan solo había una chica.

Hablamos un poco y me despedí fui a buscar cosas para hacer, habían muchísimas agencias ofertando las excursiones, después de descubrir que las cosas que quería visitar en la zona unicamente se podían hacer mediante una agencia autorizada, tuve que ponerme a buscar una, y finalmente tras algo de regateo conseguí una oferta bastante buena, vería unas cuevas con un Buda reclinado en su interior, la famosa isla de James Bond, la cual su nombre real es Ko Tapu, y un poblado pesquero de gitanos musulmanes que viven en un pueblo flotante alrededor de una isla muy alejados de la civilización.

El día era estupendo, así que fui a la playa, era la primera vez que iba a una playa tailandesa, y el agua estaba realmente caliente.

Fui a comer algo por el centro y volví al hotel, aun estaba cansado ya que dormir en el autobús no fue muy cómodo, así que fui temprano al hotel, además, mañana me iría de excursión bastante temprano.

DÍA 11

Me recogió un autobús en la agencia de viajes, y de ahí fueron de agencia en agencia recogiendo a los demás turistas. Finalmente cuando el bus estuvo lleno, nos pusimos en marcha, el guía, un señor tailandes muy arrugado nos explicaba a donde íbamos, nuestro primera parada fueron las cuevas del buda reclinado.

Durante el trayecto en autobús nos pusieron la película "The man with de golden gun" con Roger Moore como James Bond y Christopher Lee como el villano Scaramanga, que es donde sale la famosa isla, me sorprendió gratamente, ya que siempre quise verla antes de ir a Tailandia, pero por una cosa u otra nunca lo hice.
Tras haber presenciado el Buda reclinado de Bangkok, cualquier otra cosa que veas es muy difícil que te sorprenda. Eso si, el sitio tenia su encanto, lleno de monos haciendo cabriolas alrededor tuya, pero poca cosa mas que disfrutar del sitio.

De vuelta al autobús fuimos al puerto de rio, donde cogeríamos unas lanchas de madera como las que ya había visto en Bangkok para ir hasta Ko Tapo, la famosa isla del agente 007. Una vez llegamos comenzó a llover, una verdadera lástima porque no pudimos disfrutar de toda la belleza que esa isla tiene, para colmo la marea estaba baja, y estaba todo lleno de lodo, pero aun así lo disfruté.

Volvimos a la barca y pusimos rumbo a Ko Pannyi, aquí viven los gitanos del mar , un pueblo que mantiene como puede su cultura de nómadas, desplazándose de isla en isla como sus antecesores. Sufriendo también, al igual que los gitanos de Occidente, por la incomprensión y el rechazo de sus compatriotas. Fieles a sus costumbres, no tienen patria ni bandera, y el progreso parece no tocarlos.

Cabe destacar que son muy cerrados, y que no permiten a ningún turista que deambulen por su pueblo, esta prohibido pasar del muelle y mas allá de los puestos de souvenirs colocados estratégica mente a modo de barrera a la entrada del pueblo, yo intenté pasar pero me hicieron dar la vuelta, estaba prohibido.

Tras comer algo en el único restaurante para extranjeros y sacar unas cuantas fotos, volvimos a nuestra barca y nos dirigimos de nuevo hacia el puerto.

Fue una gran excursión, una lástima que no se pueda hacer por cuenta propia, pero bueno.

Volvimos a Patong y directamente nada mas bajar del autobús me dispuse a buscar el Hard Rock Cafe, y lo encontré, cené por allí y a la vuelta empezó a diluviar, me tomé una cerveza mientras esperaba a que parase la lluvia, y cuando terminó fui de nuevo al centro, me senté en una barra de un bar con música en vivo, como no, otro tailandes haciendo covers de Nirvana y de los Red Hot Chili Peppers, ahí conocí a un profesor de inglés de los Estados Unidos, no recuerdo su nombre, pero era buen tipo, estuvimos hablando de lo que era viajar solo, sin amigos y con la novia en casa esperándonos, los dos coincidíamos "Happines is only real when shared".
Al cantante le pedimos Hotel California, la tocaba bien, pero no se sabia la letra, así que hizo lo que pudo, nos echamos unas buenas risas. Me despedí del profe y me fui a dormir.

Ya tenia decidido que hacer el día siguiente, seria de playeo.

Volví al hotel, me conecte a internet, y a dormir.

DÍA 12

La verdad es que el sitio no me invitaba a quedarme mas de lo que ya había estado ahí, no me gustó demasiado la zona, demasiado turística, muchísimos borrachos y ladyboys lascivos.

Comencé a dar una vuelta por la zona, estaba decidido que ese sería mu último día en Patong, no estaba muy contento de estar donde me encontraba, así que investigué como había que hacer para llegar al puerto para ir a Phi Phi Don, para colmo comenzó a llover, no muy fuerte pero lo suficiente para buscar un sitio para desayunar leer un poco mi guía y pensar en que hacer, ya que ese día lo iba a pasar en Patong.

Lo que hice fue estar todo el día en la playa, simplemente eso, fui a comer, y volví a la playa, fui a cenar, al hotel salí a tomar una cerveza, la calle principal llena de bares y luces de neon no me invitaban, me fui temprano al hotel, un poco de Internet y me acosté con la idea de que mañana me iría al punto álgido de mi viaje, me iría a Ko Phi Phi Don.

DÍA 13

Desperté temprano, y busqué el autobús que ya había visto en varias ocasiones, era azul y con la parte de atrás abierta y hacia el trayecto Patong - Puket durante todo el día, como ya sabia donde estaba la parada ahí me quedé hasta que lo vi aparecer, al subir pregunté para que me dejaran lo mas cerca posible del puerto, un hombre que había en el autobús me dijo que se bajaría conmigo y que me llevaría en su moto, así fue. Este autobús es igualmente valido para ir desde Puket a Patong, pero yo no lo sabía, en mi guía no decía nada de este servicio, así que ya sabéis, en vez de usar taxi que es prácticamente el único medio que supuestamente hay para hacer el trayecto, es mejor buscar este autobús.

Tras llegar al puerto, compre mi billete y aun quedaba bastante tiempo para que mi ferry saliese, así que me puse a tomar el sol en la entrada mientras seguía leyendo mi guía.

Tras varias horas finalmente llegó la hora de partir. Cerca de un par de horas de viaje pero al menos tuve algo de charla ya que me encontré con una pareja de españoles con los que charlar un rato.

El sol pegaba fuerte pero la belleza del mar con todas esas pequeñas islas desperdigadas no me dejaban entrar dentro. Cuando llegamos al puerto un monton de tailandeses con carteles de sus respectivos hoteles nos invitaban a seguirlos pero yo tenia en mente ya un sitio, ese sitio se llamaba "The Hard Rock", conforme me adentraba en el pueblo te ibas dando cuenta que efectivamente no había motos ni coches en la isla, era de calles estrechas todo lleno de l ocales de submarinismo, barecitos donde comer, locales de tatuaje, algún que otro supermercado y también hostales.

Tras varias indicaciones, llegué a mi hostal, y para mi era el mas curioso de todos, ya que se encontraba sobre una gran roca, para llegar hasta el, había que subir unas escaleras para llegar a la recepción, el hostal era el mas barato de todos los de la isla su oferta era la de habitaciones individuales y luego en una habitación con unas 17 camas por unos 150Bahts la noche, baratísimo en un sitio de lujo.

La habitación era muy curiosa, estaba toda entera pintada por los anteriores viajeros, sus nombres, procedencia y mensajes graciosos para los próximos viajeros. Cuando llegué encontré a un muchacho brasileño, Raphael, según me contó llevaba un mes ya en la isla y durmiendo en la habitación por un precio especial ya que su estancia era larga, trabajaba de relaciones públicas en una de las discotecas de la playa por unos 5 euros la noche, no es nada, pero con esos 5 euros, duerme, come y aun así le sobran 1 o 2 euros para ahorrar, el problema es a la hora de renovar el visado, que tiene que ir a la frontera con Indonesia, como hacia el chico estadounidense que conocí yendo a Camboya.

Una cosa muy curiosa es que hay muchos extranjeros trabajando de relaciones públicas en la isla, esto es ilegal, y hay que tener cuidado, pero nunca suele ser un problema porque en la isla no hay policía, solo portuaria. Los relaciones públicas son muy fáciles de distinguir, no usan zapatillas, no se sabe porque, pero es una tradición, todos los relaciones públicas de la isla van descalzos, bastante curioso la verdad.

Tras dejar mis cosas me preparaba para ir a la playa, no sin antes parar para comer, pero mi sorpresa fue cuando no encontré mi bañador, ahora me acordaba que lo dejé en el cuarto de baño del hostal de Patong, así que me tuve que poner a buscar un bañador, y poco tardé en encontrar un bañador muy chulo y baratito.

Tras darme un baño en las calientes aguas, vi que había un hotel en la misma playa y la entrada daba a la playa, así que yo toda la normalidad del mundo entre en la piscina me duché y me di un bañito en la piscina, como un turista mas.

Tras despejarme, fui a cenar, y di un paseo por el pueblo el cual era muy pequeño y en un rato la había recorrido entera, mientras iba paseando y mirando de un lado para otro, cual fue mi sorpresa cuando me encontré con Steve, el chico australiano que conocí en Camboya, al parecer estaba allí con una amiga, así que los dejé tranquilos y seguía adelante, al rato me encontré con la pareja que conocí en el ferry estuve paseando un rato con ellos, pero después de ver que la chica estaba todo el rato entrando en tiendas y mirando ropa y probándose vestiditos, me despedí de ellos y seguí a lo mio. Fui a la playa a ver como iban preparándolo todo para la Full Moon Party, que era ya mismo, aunque en esta isla era Full Moon Party prácticamente cada noche.

Una cosa curiosa, que había muchísimos carteles en hebreo, incluso había tiendas y cafés con carteles unicamente en hebreo.

Tras un buen paseo, estar bien comido me fui al hostal y a dormir, que mañana me iría de aventura.

DÍA 14

Tras despertarme me fui a desayunar y fui montaña arriba, que al parecer había un mirador y la vista desde allí era impresionante, y así era, tras una buena caminata llegué al mirador, y la vista era buenísima, desde ahí se apreciaba perfectamente que la isla era un istmo que es cuando dos islas se unen por un trozo de tierra.

El pueblo fue parcialmente destruido por el tsunami en su día.

Seguí caminando hacia la selva, y tras una buena caminata aparecí al otro lado de la isla, y me encontré en una playa de arena blanca, fina y con un mar tan azul celestes como el cielo, era una maravilla y estaba completamente desierta habia un pequeño hostal con 3 cabañitas muy simples, y también alquilaban equipo para snorquling, que es buceo con tubo, asi que como vi que por la zona venian barcas con gente para bucear, así que pensé que ahí sería un buen sitio para bucear. Alquile gafas, aletas y tubo y me metí en el mar, y apartir de los primeros metros ya comencé a ver un gran numero de peces a mi alrededor, tras un buen rato de buceo, me dí cuenta que estaba rodeado de medusas, así que salí rápido de donde estaba, seguí por otro rato buceando, y salí a descansar.

Hacía muchísimo calor, y meterse en el mar para refrescarse no ayudaba demasiado, suerte para mí que había un pequeño riachuelo que venía desde la selva el cual estaba muy fría y ahí fue donde me quedé tumbado a tomar el sol, en medio del pequeño riachuelo, tumbado me dí cuenta de que había una gran cantidad de pequeños cangregos en la playa, y muchos otros en concha.

Devolví el equipo que había alquilado y me disponía a volver, pero por suerte para mí en ese momento llegaba un taxiboat con una pareja de italianos, y les pregunté si podía ir con ellos, así les saldría mas barato, ellos no iban al pueblo sino a otra playa pero cerca de el. Esta playa tenia un hotelito de cabañas desperdigadas por la costa, muy bonito y con Internet gratis, así que me tome una cervecita y me conecté un rato. Tocaba volver, y el camino mas fácil era por la playa que la marea había bajado y se podía pasar perfectamente por el lugar, cosa que antes no se podía ya que el nivel del agua estaba muy alto.

Volví al hotel, y ahí estaba Raphael, que acaba de llegar, y me invitó a ir con el a un sitio donde como cada día, así que me fui con el, el sitio se llamaba Pattaya, y me deje aconsejar por el, pedimos pollo agridulce con arroz, y estaba buenísimo, super barato y muchísima cantidad, el sabor era buenísimo, lo mejor de todo era la nevera, la parte baja estaba lleno de gatitos... vivos! estaban ahí por el calor que hace fuera, no por ninguna cosa rara, pero todo el mundo pone casi la misma cara al verlos, y es inevitable no pensar algo raro, estaba todo buenísimo ademas acompañado de una botella de cerveza bien fresquita.

Tras esto, el tenia que ir a trabajar, me dijo de que me acercase, pero preferí no salir de fiesta y poder despertarme temprano y aprovechar el día. Así que me fui al hotel a dormir, ya era tarde, y estaba hecho polvo, después de la caminata por la selva y la mañana de buceo.

Esto es una maravilla.

DÍA 15

Desperté temprano y me fui a dar una vuelta, estuve toda la mañana en la playa, fui a comer y mas tarde volví a la habitación y Raphael ya estaba despierto que tuvo una buena noche al parecer, fuimos de nuevo a la playa y cuando se estaba haciendo tarde y nos íbamos de nuevo a "Pattaya" el restaurante de los gatos, llegaron dos chicas a la habitación una chica de Rusia y otra de Alemania, nos preguntaron donde comer, y les dijimos que se vinieran con nosotros, la sorpresa que se llevaron al ver los gatitos en la nevera!

Mientras comíamos se sentaron junto a nosotros dos chicas españolas, y estuvimos todos hablando un buen rato. La chica de Rusia venia de Singapur, la alemana acababa de llegar, y las españolas bailaban flamenco en Tokio y habían venido a Tailandia para ir a Phi Phi unicamente.

Nos despedimos de las españolas y nosotros el grupito de la habitación nos fuimos a tomar algo, y nos fuimos a dormir temprano, todos menos Raphael que tenia que trabajar, quedamos al día siguiente para ir Ko Phi Phi Lee, la famosa isla conocida por la película de Leonardo Di Caprio "La Playa".

DÍA 16

Nada mas despertar fuimos todos a desayunar a un bar que había justo debajo de nuestro hotel, no sin antes alquilar unas gafas y un tubo en el hotel para bucear mas tarde, y de ahí a buscar un taxiboat para que nos llevase a "La Isla".

Finalmente lo conseguimos y tardamos una media hora en llegar, era espectacular conforme nos acercábamos, un cuerno gigantesco de tierra se elevaba sobre nosotros, cuando llegamos Maya Bay que es el nombre de la playa estaba prácticamente desierta, nos adentramos en la isla para ir a la otra parte, que había una zona de buceo muy buena, y así hicimos fuimos para allá y estuve buceando entre numerosos peces, y sacando fotos con mi cámara acuática.

Cuando volvimos a Maya Bay, estaba completamente llena de barcas, lanchas y yates, y de gente, muchísima gente. Así que escapamos de ahí cuanto antes. Menos mal que fuimos temprano y pudimos disfrutar un poco de la playa vacía.

Cuando volvimos al pueblo, me fui por mi lado y fui de nuevo al hotel con Internet gratuito, a tomar unas cervecitas tranquilo en su playa privada, la cual estaba vacía. Cené allí y se me hizo tarde, anocheció y a la hora de volver al pueblo pensé en ir de la misma manera, pensé que la mera estaría baja, pero no fue así, por lo que tuve que ir por en medio de la selva, menudo follón, sin ver nada, tropezándome cada dos por tres.

Finalmente llegué un poco magullado y con los pies llenos de barro, asi que me duché y me acosté.

DÍA 17

Volvimos a desayunar los 4 en el mismo lugar que el día anterior y esta vez seguimos a Raphael.

Nos llevó a otra playa que era una pasada, allí pasamos la mañana, buceé cogí algunas conchas, luego fuimos a comer algo por ahí cerca, y ya después de tomar el sol durante horas, bucear seguimos aventureando, nos metimos por un sitio donde salimos llenos de picaduras de mosquitos, 40 mínimo cada uno y llegamos a otra playa, para ahorrarnos el mal rato de volver por donde vinimos, fuimos por la orilla, dando un rodeo muy grande, yendo por las rocas durante cerca de una hora, eso mejor que otras 40 picaduras la verdad.

Cuando volvimos al pueblo, fui directo a darme una ducha, porque no me encontraba demasiado bien, la parecer me había dado demasiado el sol, y estaba algo mareado, compre ibuprofeno en una farmacia y a que me diera un poco el aire, ya era de noche, me conecté a Internet y me fui a dormir, estaba con fiebre, me dio una pequeña insolación. Mis compañeros de habitación se fueron de fiesta, yo la única fiesta que tendría sería la de intentar dormir porque era sábado y con todas las discotecas que hay alrededor, me iba a ser complicado conciliar el sueño.

Sin darme cuenta me quedé dormido.

DÍA 18

Ya tenía prácticamente todo visto, y el fin de mi viaje se iba acercando, quedaban 2 días.

Al día siguiente estaba como nuevo, desayunamos todos juntos una vez mas, y nos despedimos de la chica rusa, que se iba en el primer ferry que salia esa misma mañana, a todo esto que Raphael había quedado con el encargado de otra discoteca, que por lo visto lo quería contratar, sonaba muy bien, era con alojamiento y comidas incluidas, asi que me fui a la playa, y vi a las dos chicas españolas que estaban cenando en el restaurante Pattaya, estuvimos un rato charlando y me estuvieron contando un poco de como les iba en Japón, fuimos a tomarnos algo a un chiringuito cercano y nos despedimos ya que mi ferry salía ya mismo, fui a comer, recogí mis cosas me despedí de Raphael y me fui al ferry.

Me dio verdadera lástima despedirme de ese sitio, me quedaban dos días para irme, y uno de esos días lo usaría para comprar cosas para llevarme a casa de recuerdo.

Conforme nos alejabamos de Phi Phi, donde todo era sol, y calor el cielo comenzaba a nublarse e incluso se vislumbraba en el horizonte como estaba lloviendo en Puket.

Llover era poco, estaba diluviando cuando llegué al puerto. Busqué un motorista que me llevase a la estación de autobuses a comprar mi billete, como quedaban aun unas cuantas horas, compré algo de comer en un 7-Eleven y esperé hasta que llegó el autobús.

Pasé toda la noche durmiendo, y me ahorré otra noche más de hotel. Cabe destacar que el trayecto es de 12 horas aproximadamente.

DÍA 19

Estaba de nuevo en Bangkok, después de los días que había pasado en un sitio tan maravilloso, la verdad es que ya todo lo ves diferente, no impresiona tanto.

Volví al hostal donde me quedé las últimas noches y conseguí una habitación, recogí mis cosas de la taquilla y subí lo dejé todo y salí a comer algo, ahora ya estaba decidido a ponerme a comprar y a regatear como el que mas.

Me recorrí todo Khao San Road en busca de buenos precios, compre recuerdos para mí y para los que me esperaban en casa.

Me tuve comprar hasta una maleta para meter todo lo que había comprado, porque mi mochila se quedaba muy pequeña.

Compré un libro en una tienda de libros de segunda mano en español, y me hizo algo de compañía.

Me fui al hostal y me tumbe en el salón que hay en la entrada que a ciertas horas proyectan películas. Así que el resto del día fue muy tranquilo, esperar a que me entrase hambre para comer, luego fui a tomar unas cervezas y escuchar algo de música, y me despedí de la noche de Bangkok, porque al día siguiente volvería a casa.

DÍA 20

El día transcurrió muy despacio, sin ningún tipo de prisas, mi avión salia de noche, así que no se a que hora me desperté pero fue con hambre, fui a comer algo, y anduve por las calles haciendo tiempo para la película que iban a poner en el hostal, terminé de acabar el libro que compré y fui a cambiarlo por otro, para el camino de vuelta a casa, compré el billete para el transporte al aeropuerto en el propio hostal, así que me recogerían ahí mismo para llevarme al aeropuerto.

A la hora convenida un motorista me recogió y me llevó hasta una furgoneta, y de ahí directamente al aeropuerto, ya pues lo típico, check in, esperar un buen rato antes de entrar al avión, y prometerme a mí mismo que algún día volvería a este maravilloso país.

FIN

Publicado por juliogs 12:34 Publicado en Tailandia

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